Cada mañana, cientos de estudiantes y
profesores de la Universidad TecMilenio enfrentan una situación de estrés extra
en su día, antes de entrar a clases: el tráfico desordenado que se genera en
los accesos y estacionamientos del campus. La falta de una organización
eficiente, la escasez de espacios de estacionamiento y la falta de señalización
adecuada han convertido los alrededores de la universidad en un verdadero caos
vial. Este inconveniente lleva ya más de seis meses y la única respuesta de las
autoridades ha sido la indiferencia.
El problema: largas filas y embotellamientos
Desde tempranas horas, las filas de autos se
extienden varias cuadras, generando retrasos tanto para quienes llegan en
automóvil como para los que dependen del transporte público. "He llegado a
tardar hasta 30 minutos solo para entrar al estacionamiento", comenta Daniela
Pérez, estudiante de Ingeniería. El pico más
alto es a las 7:30 en que llegan la mayor parte de los estudiantes.
Los conductores enfrentan un escenario
complicado: semáforos mal sincronizados, peatones cruzando en zonas no
señalizadas y una gran cantidad de autos que buscan un lugar para estacionarse.
Esto provoca cuellos de botella en las principales avenidas que rodean la
universidad.
Falta de señalización y personal de apoyo
Uno de los principales reclamos de los
afectados es la falta de personal que regule el tránsito en las horas pico. "En
otras universidades hay personas guiando el tráfico, aquí nadie organiza nada y
cada quien se mete como puede", señala Alberto Rodríguez, padre de familia.
Además, la señalización dentro del campus es
insuficiente. Muchos estudiantes nuevos desconocen los accesos alternativos, lo
que genera más congestión en las entradas principales.